Un grupo de asesores en materia electoral se encuentran detrás de mí, mirando por encima del hombro lo que escribo. Además he tenido que suscribir un seguro. Estamos en jornada de reflexión. Al menos los ciudadanos que no somos más ni menos que ciudadanos. Varios diarios salen con imágenes y frases de mítines de ayer. Las televisiones repiten una y otra vez los grandes discursos. Ayer, además, ni el Supremo ni el Constitucional entraron al fondo. Una operación perdida para aclarar una cuestión que cuanto menos es discutible.
El caso es que todo esto viene porque una de las más importantes de las protestas 15M es la reforma de la ley electoral, esto es, la LOREG. Muchos somos los que venimos desde hace tiempo reclamando esta modificación. Algo tan sencillo como un ciudadano, un voto. Hace poco los grandes partidos, PP y PSOE, recharazaron modificarla. Hago saber que nombro a estos partidos a mero ejemplo informativo, sin pretender nada con ello, estimada Junta Electoral Central.
El caso que como la llamada Izquierda abertzale quería presentarse a estas elecciones municipales, los dos grandes partidos pactaron hace unos meses una reforma electoral ad hoc, es decir, para un supuesto concreto. No hace falta decir que nunca estuve a favor de legislar pensando en un sujeto concreto o según sople el viento de la opinión pública conmovida por determinados tipos de delitos u otros. Ese tipo de acciones son una clara muestra de la falta de madurez del legislador. Dicho esto, los partidos minoritarios de ámbito estatal quisieron aprovechar la oportunidad para modificar la LOREG en lo referente a sistema de elección. No fue posible.
A los dos grandes partidos les sale el escaño más barato, luego a los partidos de índole nacionalista o regionalista, y luego a los pequeños de ámbito estatal, esto es IU y UPyD. Primer mito eliminado, no son a los partidos nacionalistas a quien les sale más barato el escaño.
Segundo mito: la culpable es la Ley D´Hondt. Mito falso en parte. Está claro que se encuentra en el grupo de las fórmulas electorales que beneficia a los grandes partidos, y con ello, la formación de gobienos estables. Existen otras fórmulas que benefician a los medianos, y otras a los pequeños.
Tercer mito (y menos conocido). El problema de la desigualdad del valor del voto es el ámbito de la circunscripción. Es el mito que se ajusta más a la realidad. La Constitución española establece que el ámbito de elección es la circuscripción provincial. Problema: es practicamente imposible que un tercer partido en provincias medianas o pequeñas consiga representación, por tanto esto conduce claramente al bipartidismo.
Problema: ¿este problema se da en las elecciones de mañana, 22 de mayo? Depende. En las elecciones municipales el tercer mito no, el segundo sí.
En las Comunidades Autónomas uniprovinciales tenemos que aplicar lo dispuesto para los munipios. En las CC.AA. pluriprovinciales el segundo y tercer problema es de plena validez.
¿Soluciones a la vista?
Tantas como se quiera. Casi todas conllevaría una reforma constitucional, excepto la planteada por el Consejo de Estado, sí, el Consejo de Estado. Se trata en resumidas cuentas de lo siguiente:
1.-Ampliar de 350 a 400 el número de diputados.
2.-Reducir a 300 los diputados elegidos en las circunscripciones electorales.
3.- Los 100 restantes serían elegidos sumando el conjunto de votos "huérfanos de diputado" en las diversas provincias.
También existen otras, pero creo que todas ellas necesitarían una reforma constitucional. Otra cuestión que nunca hay que perder de vista: primarias obligatorias en los partidos, listas abiertas y eliminación de imputados en las listas. Recalcar con esto último un aspecto: siempre he considerado necesario diferenciar la responsabilidad penal de las responsabilidad democrática o ética.
Considero que es necesario conseguir una reforma electoral, debe ser la primera de las exigencias de este bendito y esperado movimiento. Y eso empieza el lunes 23 a las 00.01. Sin la modificación legal, todo será un enorme castillo de naipes, de la otra forma mantendremos la igualdad de voto.
El caso es que todo esto viene porque una de las más importantes de las protestas 15M es la reforma de la ley electoral, esto es, la LOREG. Muchos somos los que venimos desde hace tiempo reclamando esta modificación. Algo tan sencillo como un ciudadano, un voto. Hace poco los grandes partidos, PP y PSOE, recharazaron modificarla. Hago saber que nombro a estos partidos a mero ejemplo informativo, sin pretender nada con ello, estimada Junta Electoral Central.
El caso que como la llamada Izquierda abertzale quería presentarse a estas elecciones municipales, los dos grandes partidos pactaron hace unos meses una reforma electoral ad hoc, es decir, para un supuesto concreto. No hace falta decir que nunca estuve a favor de legislar pensando en un sujeto concreto o según sople el viento de la opinión pública conmovida por determinados tipos de delitos u otros. Ese tipo de acciones son una clara muestra de la falta de madurez del legislador. Dicho esto, los partidos minoritarios de ámbito estatal quisieron aprovechar la oportunidad para modificar la LOREG en lo referente a sistema de elección. No fue posible.
A los dos grandes partidos les sale el escaño más barato, luego a los partidos de índole nacionalista o regionalista, y luego a los pequeños de ámbito estatal, esto es IU y UPyD. Primer mito eliminado, no son a los partidos nacionalistas a quien les sale más barato el escaño.
Segundo mito: la culpable es la Ley D´Hondt. Mito falso en parte. Está claro que se encuentra en el grupo de las fórmulas electorales que beneficia a los grandes partidos, y con ello, la formación de gobienos estables. Existen otras fórmulas que benefician a los medianos, y otras a los pequeños.
Tercer mito (y menos conocido). El problema de la desigualdad del valor del voto es el ámbito de la circunscripción. Es el mito que se ajusta más a la realidad. La Constitución española establece que el ámbito de elección es la circuscripción provincial. Problema: es practicamente imposible que un tercer partido en provincias medianas o pequeñas consiga representación, por tanto esto conduce claramente al bipartidismo.
Problema: ¿este problema se da en las elecciones de mañana, 22 de mayo? Depende. En las elecciones municipales el tercer mito no, el segundo sí.
En las Comunidades Autónomas uniprovinciales tenemos que aplicar lo dispuesto para los munipios. En las CC.AA. pluriprovinciales el segundo y tercer problema es de plena validez.
¿Soluciones a la vista?
Tantas como se quiera. Casi todas conllevaría una reforma constitucional, excepto la planteada por el Consejo de Estado, sí, el Consejo de Estado. Se trata en resumidas cuentas de lo siguiente:
1.-Ampliar de 350 a 400 el número de diputados.
2.-Reducir a 300 los diputados elegidos en las circunscripciones electorales.
3.- Los 100 restantes serían elegidos sumando el conjunto de votos "huérfanos de diputado" en las diversas provincias.
También existen otras, pero creo que todas ellas necesitarían una reforma constitucional. Otra cuestión que nunca hay que perder de vista: primarias obligatorias en los partidos, listas abiertas y eliminación de imputados en las listas. Recalcar con esto último un aspecto: siempre he considerado necesario diferenciar la responsabilidad penal de las responsabilidad democrática o ética.
Considero que es necesario conseguir una reforma electoral, debe ser la primera de las exigencias de este bendito y esperado movimiento. Y eso empieza el lunes 23 a las 00.01. Sin la modificación legal, todo será un enorme castillo de naipes, de la otra forma mantendremos la igualdad de voto.
Sergio Cuevas, invitado del blog
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